9.1.13

Capoeira

03 Octubre 2007

A veces es más difícil la batalla librada en la cabeza que la que se da en el campo.

Dormí un rato pero no descansé. ¿Qué puedo yo hacer para cambiar mi situación? No puedo obligar a los encargados a que solucionen algo. Podría buscar un albergue, regresar a Paris, quedarme donde Gusten y viajar los días que trabaje. ¿Por qué será que esta cabeza no deja de pensar? ¿Por qué no puede simplemente, confiar?