27.10.12

El primer fin de semana...


Ropa limpia

Por fin la maleta llegaba a su destino. Una llamada del día anterior me dejaba saber que hoy domingo me la traerían. Así fue, temprano en la mañana estaba el joven vestido con ropa de particular tocando el timbre de la entrada principal solicitando a “Monsieur Víquez”. Ya voy “pa´bajo” le dije felizmente, no me entendió. Firmé el comprobante de entrega y se marchó sin mirarme a los ojos. Ya tenía mis pertenecías en mis manos y podía salir del pantalón caqui de cuatro días, y lo mejor de todo, boxers limpios.